La vinculación del pintor con el Colegio Leonés siempre fue muy estrecha, pues allí cursó los primeros estudios (1920-1927), antes de pasar al instituto. A la salida de las clases, visitaba el Panteón de los Reyes donde observaba, ensimismado, los frescos románicos. Así lo refiere en su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el 28 de abril de 1985. El texto se tituló “Viaje a la pintura mural” y esta no será sino una más, de las frecuentes alusiones que hará en vida sobre su estancia en el Colegio Leonés.
Victoriano Crémer, amigo de la infancia, narra aquellos sucesos de la siguiente manera en su obra referida a Vela Zanetti de 1974 (p. 211): “Nada tan intenso para mí como cuando a la salida del colegio de Belinchón esquivaba la compañía de los amigos familiares (los Lorenzana, los Calzada, los Carretero, los Hurtado, los dos Belinchones), para quedarme como encallado enfrente de la Colegiata románica, en aquella plaza maravillosa que tenía una fuente de piedra con leones, una casa solariega con escudos y forjas y un conventillo de monjitas, Siervas de Jesús, de las que acuden a la cabecera de los enfermos y cierran los ojos a los moribundos […].
El 6 de abril de 1964, Vela Zanetti entraba en la Asociación de Antiguos Alumnos del centro. Coincidía con su primera visita al Colegio tras su regreso a España, y le fue otorgada la Medalla de Oro de la Asociación, de manos del presidente de la misma, Isidro Martín. También retoma la relación con José Belinchón (a quien conocía desde niño y que llegaría a dirigir el colegio), y con Pilar Martínez, su mujer. Tras años de amistad, el matrimonio obsequió al artista con un escudo del Colegio en piedra, que con mucho cariño ubicó en un lugar privilegiado de su casa de Milagros, el pueblo que le vio nacer y donde pasó los últimos treinta años de su vida.
El colegio cuenta con varias obras, pero la más especial para el artista, fue La Cultura, una pieza de 2 x 4 metros al óleo, situada en el hall del colegio desde 1972 y que es objeto permanente de atención y admiración. Ésta plantea un universo simbólico, con la infancia, la adolescencia y el mundo adulto. Vela Zanetti se formó en el marco de las innovaciones pedagógicas y de la convicción de que la cultura es el verdadero elemento igualador entre las clases sociales. La Fundación la incluye en su folleto «Murales de Vela Zanetti en León. Itinerario», que invita al ciudadano que lo desee a recorrer, además del museo dedicado a su pintura, espacios públicos con obras originales de gran formato.
