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/08.03.26

Casona del Corral de Villapérez, sabias que...

Sabias que…

El conjunto monumental ubicado en la actual Plaza de Villapérez, a la que se accede desde la Plaza de la Catedral leonesa, está conformado por una Casona y por la pequeña Capilla de Santa María de Villapérez, de la que hoy en día tan solo se conserva la portada de acceso.

Esta portada formada por un cuerpo con arco de medio punto de sillería, y una espadaña rematada en frontón triangular, contiene una hornacina con relieve del Crucificado y dos escudos. Estos escudos, de factura más antigua, pertenecen el de la izquierda a los Cabeza de Vaca y el de la derecha a los Cobos. Es obra, fechada en 1758 y promovida por D. Fernando de Villarroel y Cabeza de Vaca, así como por su esposa Dª. Antonia Fernández de Córdoba, Marqueses de Fuentehoyuelo y San Vicente del Barco.

El apelativo de Villapérez que recibe tanto esta Iglesia de Santa María, como el Palacio proviene de la tenencia y propiedad de los mismos por los Señores de los Corrales de Villapérez. De ella tenemos conocimiento, al menos, desde el s. XV, constando, ya entonces, como propietario y vecino de los mismos D. Suero Pérez de Quiñones, cuarto titular de la Casa de Alcedo, sobrino del primer Conde de Luna (D. Diego Fernández de Quiñones) y por lo tanto primo del famoso D. Suero de Quiñones, protagonista de la gesta conocida por todos como “Paso Honroso”, acontecida en 1434 en Hospital de Órbigo.

El renombrado Señorío de Alcedo fue constituido por Alfonso IX de León el 28 de abril de 1219 y confirmado, por este mismo rey, en 1220 a condición de que se recobrarán y conservarán todos los derechos y realengos del rey en Alba, tal y como existían en tiempos de Alfonso VII. Hay quien identifica, precisamente, la Iglesia de los Villapérez con la capilla palatina del Palacio de Alfonso VII (s. XII), ubicado en el interior del Colegio de las Teresianas, del que tan solo se conserva una pequeña parte y que es popularmente conocido como “Torreón de Dª. Berenguela”. De ello no hay constancia cierta, aún a pesar de la cercanía física entre ambas edificaciones; de lo que si tenemos certeza, a través de dos documentos catedralicios (1279 y 1281), es de la existencia de Santa María de Villapérez ya en 1279 y de su tenencia en propiedad  por estas fechas de un pago en San Adrián de Caldas, en cuyo monasterio en época de Alfonso III se celebró Concilio y a quien se debe la construcción del Castillo de Alba, de donde deriva el anteriormente mencionado Señorío de Alcedo.

La Casona de los Villapérez, que aún conserva en una de sus salas un artesonado mudéjar y que como se ve, estuvo íntimamente ligada a la realeza leonesa en tiempos tempranos, no por ello dejó de gozar de esplendor en épocas posteriores. Y así lo demuestra su tenencia durante el s. XVII, por D. Francisco Cabeza de Vaca y Quiñones y Gúzman, Marqués de Fuentehoyuelo, del Consejo de Hacienda del rey Carlos II, Señor de las Casas de Villapérez y las Villas de Villaquilambre, Oteruelo y Villarente, autor, entre otras obras, del “Resumen de la Políticas Ceremonias con las que se gobierna la Noble, Leal y Antigua Ciudad de León, Cabeza de su Reino”, publicado en Valladolid en 1693 y que en 1690 se opuso enérgicamente a que el Panteón de la Real Colegiata de San Isidoro fuera destruido y sustituido por una nueva construcción.

Desde 1996, la Casona de los Villapérez, se constituye como sede de la Fundación Vela Zanetti, albergando en Exposición Permanente, el legado pictórico que este artista donó a la ciudad de León, con la intención de que “no se convirtiera en un mero lugar al que ir a ver cuadros, sino una atmósfera en la que todo joven que se adentre en ella sienta que también él puede cumplir sus sueños, con vocación y fuerza de voluntad”, como él mismo expresó en el discurso de inauguración de esta sede.

María Belén Santos Cañón